Elige un buen deposito bancario gracias a este comparador

Una cuenta de depósitos a menudo suele confundirse con una cuenta remunerada. Aunque el nombre pudiera parecerse y algunas de las tasas de interés también, existe una diferencia considerable entre ambas cuentas. Mientras en la remunerada el dinero siempre está a disposición del cliente, sin ningún tipo de trabas, en las cuentas de depósitos existe un plazo determinado durante el cual la persona que contrató esta cuenta no puede movilizar su dinero. De lo contrario, pagará una cantidad de dinero por concepto de multa.

Las cuentas de depósitos son utilizadas para ahorrar dinero y ganar un interés porcentual durante el plazo pactado con el banco. Son un instrumento financiero y de inversión para personas con gran capital y poca tolerancia al riesgo.

Como adicional, afirmar que el Fondo de Garantías de Depósitos en España asegura hasta 100.000 euros de capital por persona en caso de que la entidad bancaria incurra en mala gestión. Por ello, la seguridad y la confianza en este tipo de instrumentos financieros le hacen tan popular.

En este sentido, podemos encontrar diversos tipos de depósitos en el mercado.

Depósitos a plazo

Los depósitos a plazo suelen ser los más habituales dentro de este género de instrumentos financieros para el ahorro, y, además, son los más ofrecidos por las entidades bancarias en este renglón. No destacan por el interés ofrecido, sino –principalmente- por la seguridad excesiva que tendrán sus fondos durante la vigencia de este instrumento.

La principal característica es que sabrá de antemano cuáles serán las tasas de interés y podrá negociar el plazo durante el que su dinero estará en este tipo de depósito. Los plazos pueden variar e ir desde un mes hasta 36 meses o más.

Lo importante en este sentido es que nunca su dinero estará en riesgo en los depósitos a plazo. Por eso, si cuenta con un gran capital y no tiene tiempo ni conocimientos técnicos para invertir por cuenta propia, los depósitos a plazo pueden ser una gran oportunidad.

Los depósitos a plazo no representan el instrumento financiero más conveniente si sabe de antemano que no podrá dejar su dinero inmovilizado durante un gran lapso de tiempo.

Depósitos a interés variable

A diferencia de los depósitos a plazo, los depósitos de interés variable tienen únicamente una diferencia: la tasa de interés que ofrece el banco.

Por eso, al suscribirse a un depósito de interés variable su entidad bancaria le ofrecerá una tasa de interés fija que es en realidad un porcentaje por encima de la tasa de Euribor. Así, si eligió recibir las ganancias de su depósito cada mes, el banco otorgará las ganancias de acuerdo al índice Euribor de ese mes. En el caso de que haya decidido recibir el pago de sus ganancias como único pago tras 36 meses, por ejemplo, el banco pagará dependiendo de la tasa Euribor que esté vigente al mes final de su depósito.

Depósitos estructurados

Al día de hoy, los depósitos a plazo no suelen tener tanto protagonismo en cuanto a las opciones financieras de cualquier persona. Pero, en casos de incertidumbre económica pueden ser la única alternativa viable para generar ganancias cuando no se tienen otras opciones claras. Es allí cuando entra el concepto de depósitos estructurados.

Este tipo de depósitos funcionan en una combinación de los depósitos a plazo de toda la vida con los de interés variable. Pero, a diferencia de los variables que funciona con Euribor, estos funcionan con una cesta de activos más nutrida. Como consecuencia, y según el comportamiento del mercado, las ganancias pueden ser escandalosamente mayores, pero el riesgo también es superior.

Como dato adicional, y no menos importante, los depósitos estructurados sólo están salvaguardados en el Fondo de Garantías de Depósitos por el monto que se suscribe en el depósito a plazo fijo común. El monto que funciona de acuerdo a la fluctuación de la bolsa de valores no está protegido por el FGD, lo que supone un riesgo más elevado.

¿Por qué elegir un depósito y no otro instrumento financiero para el ahorro?

Es una de las preguntas más frecuentes que se suelen hacer en estos casos. Bien es sabido que las cuentas de depósitos no suelen llamar la atención por el alto interés que ofrecen, y es aquí donde entran las preguntas y las opciones alternativas. Sin embargo, las cuentas de depósitos logran destacar por la seguridad que ofrecen. Y es que, en el caso de España, su dinero no sólo genera ganancias cada determinado tiempo, sino que también está protegido por el Fondo de Garantías de Depósitos, como adelantamos en párrafos anteriores. Además, cuenta con la confianza de que es una entidad respetable (el banco) la que ejecuta las transacciones para buscar la ganancia de sus clientes.

Antes de decantarse por un tipo de depósitos, conviene analizar cada uno de los criterios y determinantes de su contrato con el banco. Inicialmente, analizar lo referido a los plazos y a las multas en caso de querer retirar el dinero antes del tiempo. Finalmente, debe saber que lo más sano es contratar depósitos sólo cuando la tasa de interés ofrecida esté por encima de la inflación. De lo contrario, se estarán generando –irremediablemente- pérdidas al mediano y largo plazo.