Estas son las mejores cuentas bancarias en 2017 y 2018

En la actualidad, tener una cuenta bancaria está dentro de las prioridades de toda persona. No importa el entorno en el que se desenvuelva ni sus aspiraciones a corto plazo. Aunque existe un funcionamiento similar entre los diferentes tipos de cuentas bancarias, también existen diferencias sustanciales para optar por una o por otra, elección que dependerá exclusivamente de cuáles sean sus intenciones de uso para la cuenta.

Gracias a la comparación de información online esta decisión es mucho menos trabajosa.

Las cuentas nómina

La mayoría de las personas en edad laboral activa tienen a las cuentas nómina como su primera experiencia en lo referido a una cuenta bancaria. Como su nombre lo indica, su principal funcionamiento radica en la recepción de pagos por concepto de nómina o salario mensual por parte de otras empresas o entidades. Aunque no es excluyente, suelen asociarse a los trabajadores por cuenta ajena.

Entre sus principales beneficios están las tasas de interés, que son mucho mayores a las que ofrecen algunas cuentas remuneradas; la no cobranza de gastos por concepto de mantenimiento; el ofrecimiento de una tarjeta de débito desde el primer momento; y muchas posibilidades de optar a créditos por parte de la misma entidad bancaria.

Es conveniente optar a tarjetas de crédito o préstamos a través de cuentas nómina porque los requisitos son mucho menores, ya que a través de este tipo de cuentas los bancos tienen mucha información fidedigna acerca de la salud financiera y laboral de cada cliente.

Las cuentas de ahorro

Las cuentas de ahorro, también llamadas cuentas remuneradas, son la opción más sencilla de aperturar y más concurrida en torno a los particulares. Su principal diferencia con respecto a las cuentas de nómina es que el banco nunca exigirá un monto mínimo ni la entrada de un pago mensual por concepto de salario. Suelen ofrecer tasas de interés bastante atractivas y que se incrementan de acuerdo al monto disponible en la cuenta.

La principal ventaja de una cuenta de ahorro es  que el dinero siempre estará disponible para cuando el cliente lo necesite. Del mismo modo, se pueden domiciliar todos los pagos y gastos recurrentes que la persona mantenga, bien se trate de préstamos, tarjetas de crédito, facturación de servicios o pagos recurrentes a otras personas.

Aunque suele haber promociones en lo que se refiere al rendimiento obtenido cada mes, su tasa de interés es mucho menor a la ofrecida por una cuenta de depósitos a plazo, por ejemplo.

Cuentas corrientes

Las cuentas corrientes son una de las opciones preferidas para los que necesitan de la movilidad. Esta movilidad es ofrecida por cada entidad bancaria de diferentes maneras, aunque suelen siempre identificarse por la suministración de tarjetas de débito y cheques. Así, el dinero siempre está  disponible para el cliente y en diferentes canales.

Las cuentas corrientes  ofrecen también mayores disponibilidades de dinero para pagos a otras personas o para retiros por cajeros automáticos. Sin embargo, necesitan de un pago por concepto de mantenimiento mensual. Es allí donde los comparadores de cuentas entran en escena y vislumbran la mejor opción para cada interesado.

¿Qué tipo de cuenta es mejor elegir?

Como en casi todo, dependerá de tu caso particular.

Si tienes un contrato o trabajas por cuenta ajena, es posible que tengas un pago recurrente pero no tengas una cuenta bancaria abierta por tu empresa o empleador. En este caso, lo más sano y normal es abrir una cuenta nómina. Algunas entidades financieras necesitan que dispongas de al menos 6 meses el pago normal de tu salario para comenzar a ofrecer todos los beneficios asociados al rendimiento, a promociones y ofertas de créditos. Pero, si puedes hacerlo, debería ser la opción ideal. A fin de “cuentas”, su funcionamiento es amplio y bastaría esa única cuenta para domiciliar tus pagos y facturaciones.

Si esto no fuera posible porque no devengas un ingreso de forma recurrente, tu segunda opción sería la de una cuenta de ahorros. De funcionamiento parecido, de rentabilidad parecida, de beneficios parecidos, con la única salvedad de no poder domiciliar tus pagos y gastos recurrentes. Situación que se puede resolver con la inclusión de una cuenta corriente.

De hecho, la mayoría de las personas utilizan esta combinación de cuenta de ahorro y cuenta corriente. El aumento del trabajo por cuenta propia y el emprendimiento en solitario reforzó la utilización de estas cuentas en simultáneo.

Como se dijo anteriormente: depende. Cada caso es único y debe ser tratado con seriedad. Por eso, analizar y comparar los tipos de cuenta ofrecidos por cada entidad bancaria es fundamental. Algunos necesitan movilidad, pero otros sólo necesitan la comodidad de poder pagar todo de forma automatizada cada mes. Analizar, comparar y tomar la decisión. De por sí, las cuentas bancarias son una necesidad primaria  en la actualidad.