Es el momento: Préstamos personales

Los créditos se piden cuando las personas pasan por una necesidad imperiosa que los lleva a hacerlo y les resulta imposible llegar a su objetivo con los ahorros o los ingresos con los que cuentan. Este tipo de situaciones se dan al tratar de alcanzar  objetivos que cuestan mucho dinero, como es el caso de viviendas, vehículos, estudios, viajes y también hacer frente a celebraciones familiares como bodas, entre otras cosas.

Por eso, en estos momentos, las personas utilizan las entidades financieras y solicitan préstamos con los que consiguen lograr su objetivo, pudiendo adquirir el activo que necesitan mediante la financiación.

Que opciones tengo: Tipos de préstamos

Cada uno de los préstamos personales que el mercado ofrece se oferta y está dirigido a cubrir distintas necesidades económicas, puesto que dependiendo de la cantidad a solicitar se puede elegir una opción en lugar de otra según el dinero solicitado y las modalidades de pago.

Préstamos bancarios

Este tipo de préstamos son los más demandados, aquellos que se pueden solicitar en los bancos, donde se conceden unas líneas de crédito que casi siempre tienen como requisito contar con un aval, una nómina y no estar inscritos en las listas de morosos.

Las comisiones oscilan entre las de apertura y las de cancelación total del préstamo y en algunos casos, algunos bancos y demás entidades financieras, también  ofrecen un tiempo de carencia y resultan apropiados para solicitar cantidades superiores a los 3.000€.

Préstamos personales rápidos

Los préstamos rápidos, por su parte, son muy parecidos a los préstamos bancarios, pero el intervalo de tiempo que va de desde que se ha efectuado la solicitud hasta que este se deposita en la cuenta del demandante, varía mucho y pueden llegar a entregarse en un solo día.

Los préstamos rápidos solo se pueden tramitar online o en su defecto, a través de llamada telefónica, siempre y cuando se aporte la documentación que se solicite para ello.

En este caso no son los bancos quienes conceden los préstamos sino las financieras privadas que tienen un método de trabajo más adaptable a las necesidades de los clientes y eliminan la larga burocracia que se dan en las entidades bancarias para este tipo de operaciones, no en vano se les denominan préstamos rápidos. Los intereses serán más altos puesto que el riesgo que asumen estas empresas privadas también lo es.

Préstamos gestionados entre particulares

Los préstamos entre particulares también se realizan de forma rápida y la gestión depende del entendimiento entre dos personas y la mayoría de las veces solo se necesita un bien inmueble como aval de la  negociación.

Las normativas de los bancos y de las financieras privadas son muy distintas y eso hace que varíen los tipos de interés, siendo el más habitual el más alto del interés legal que alcanza el 12% anual.

Minicréditos: pequeños préstamos

Por otro lado, están los microcréditos y estos son préstamos pequeños tal y como dice su propio nombre y cubren aquellas demandas de dinero de carácter urgente de índole rutinaria.

En este caso también se actúa con suma rapidez, ya que se trata de gestiones que se pueden realizar de forma muy rápida, dado que son las empresas privadas encabezadas por particulares quienes los conceden.

En cuanto a los requisitos para acceder a ellos, se trata de normas básicas y suele bastar con tener una nómina y no figurar en ninguna lista de morosidad para que sean concedidos.

Los microcréditos pueden oscilar entre los cincuenta euros y los 1.500 y transcurridos apenas veinte minutos desde la aceptación de la gestión se ingresa el dinero solicitado, aunque en este caso quién puede demorar más la transferencia es el banco que lo realice.

¿Debo solicitar un préstamo personal?

Cada uno de los préstamos que ofrece el mercado financiero cubre un tipo de situación personal y es imprescindible que sepamos cuál es el que más nos conviene en cada momento, teniendo en cuenta las circunstancias para poder devolverlo y aquel que sea de menor coste en su totalidad.

Los minicréditos cubren las demandas de aquellas personas que en un contratiempo necesitan dinero en efectivo y no pueden contar con él, y esto puede ser tener que hacer frente a un pago con plazo de caducidad cercano, a una reparación, baja por enfermedad, etcétera. Pero no debemos caer en el abuso de este tipo de créditos aunque se puedan devolver en treinta días, porque se podría caer en un endeudamiento como modo de vida.

Los otros préstamos mencionados préstamos son para aquellas personas que precisan cantidades superiores ya que se dan a partir de los 3.000€.

Antes de solicitar un tipo de préstamo debemos evaluar la situación económica personal y ver si tenemos que acudir a una banco o una empresa financiera privada, sabiendo que la segunda opción solo es plausible si se está en las listas de morosos, no tengamos otra posibilidad de conseguir el dinero y contemos con un bien inmueble con el que avalar la operación. Todos sabemos que los bancos no nos concederán un crédito en según qué condiciones mientras que si lo pueden hacer las entidades privadas pero entonces hemos de evaluar el riesgo en toda su extensión y si podremos devolverlo en el plazo previsto. Las entidades financieras privadas trabajan sobre seguro y sabrán valorar el bien inmueble que se adjunte como aval para quedarse con él en caso de impago.

Para realizar este tipo de préstamos es imprescindible hacer uso de un comparador que nos permitirá elegir con certeza para poder valorar los intereses del préstamo, las comisiones, el tiempo del contrato, la posibilidad de poder amortizarlo de una sola vez

Destacaremos que siempre se debe utilizar un comparador para poder dar con la elección acertada. Y es que cada uno tiene unas condiciones que son las que marcarán dicha elección. Para ello, hay que tener en cuenta, no sólo el tipo de interés aplicable, sino las comisiones y las consecuencias de no devolver las cuotas en el tiempo pactado y todo aquello que puede suceder si no podemos hacer frente al contrato firmado.